La Patata Caliente

LA PATATA CALIENTE

Entró un día más en mi despacho de coach.

– ¡Otra vez a vueltas con la patata caliente!

 
Patata hot

> ¿Cómo era cuando empezaste a venir a coaching?

– Ardía, quemaba y yo estaba mal.

> ¿Y cómo será cuando acabes el proceso de coaching?

– Como una base de puré, y de adorno, la piel tostada.

> ¿Y sabes cómo cocinarla así?

– Sí!

 
Puré de patatas

> Entonces, ¡felicidades!
¡Ya te puedes ir!

¿Moraleja? ¿Qué tiene que ver el tocino con la velocidad?

Que tengas un buen día.

Eduardo Díez – Psicólogo y Coach.

8 comentarios en “La Patata Caliente”

  1. Buenos días Eduard. Esa patata caliente que siempre nos quema. Si miramos en nuestro interior y somos sinceros con nosotros mismos, sabemos que nos hace feliz, la verdad es que nos ponemos límites a nosotros mismos y nos boicoteamos. Si fuéramos más sensatos, cocinaríamos esa patata, nos la comeríamos e iniciaríamos una nueva vida, más plena. O Simplemente… ahí se quedaría, sin más… y seguiríamos buscando en nuestro interior, qué es lo realmente importante. Esa patata es el miedo, es la incertidumbre, es la zona de confort, que a todo el mundo le da miedo cruzar, es algo que piensas, sientes y no dices…
    Besos y abrazos.

    Sílvia F

    1. Querida Silvia, gracias por tu comentario y por tu expresión sincera de lo que piensas y sientes, gracias por tu contenido personal de lo que significa el tema de «la patata caliente», y sí yo a veces también he vivido y sufrido esa vivencia que describes tan bien. Un abrazo muy grande. Eduardo.

        1. Muchas gracias Silvia 🙂 Me alegro de que tengamos buena comunicación y de que mis escritos te sean útiles. Abrazos para Ti también. Eduardo.

  2. Gracias Eduardo !!! Muy buena metáfora, además de estar de acuerdo con Dolors, para mí significa que «no importa lo que te pasa sino lo que haces con ello».

    1. Querida Lupe: me encanta tu significación! te la compro! esto es lo guay de las metáforas su multitud de significados! Un abrazo. Eduardo.

  3. Gracias Eduardo por recordarnos que tenemos recursos en nuestro interior y que, en ocasiones, no somos conscientes de ellos o no atinamos a aplicarlos a situaciones que nos pasan. Y a veces cuando lo comentamos y nos preguntan sobre ello encontramos la solución. Pues la palabra crea energía y la mueve.
    Y si además se utilizan las metáforas como tú has hecho, aflora del insconciente todo nuestro tesoro.

    1. Muchas gracias Dolors por tus comentarios. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Casi me ahorras comentar nada más acerca de este micro-relato en el post que viene. Un abrazo muy grande. Eduardo.

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